ENTREVISTA A LUIS PAULINO VARGAS SOLÍS

Luis Paulino Vargas Solís
Luis Paulino Vargas Solís

• Es importante diferenciar entre el problema del déficit fiscal y el problema de “liquidez”.

•El déficit fiscal y la falta de liquidez son problemas relacionados pero no idénticos.


ChichicasteDigital realizó una entrevista al Catedrático y Economista Luis Paulino Vargas con respecto a la crisis fiscal que atraviesa el Estado costarricense. A continuación, te traemos la entrevista.

ChichicasteDigital: ¡Buenas tardes don Luis Paulino! En los últimos días se ha hablado de que el Estado atraviesa una dura situación económica, se ha dicho también que no existe el recurso económico para pagar aguinaldos y otras obligaciones.  ¿Cómo se llegó a esta situación?

Luis Paulino Vargas:  ¡Buenas tardes! Para entender la situación que se presenta, es importante diferenciar entre el problema del déficit fiscal y el problema de “liquidez”. El primero se refiere al hecho de que los ingresos del gobierno son insuficientes para cubrir sus gastos, lo cual tiene múltiples y complejas causas. Para entender el segundo problema, debemos recordar que el gobierno recurre a la emisión de bonos para poder financiar ese déficit o faltante del cual estamos hablando. Los bonos, puesto en sencillo, son “papeles” que el Ministerio de Hacienda vende y que empresas, personas, bancos e instituciones del Estado compran para colocar ahí sus ahorros o sobrantes de dinero. Se les paga un interés a lo largo de un determinado plazo hasta el vencimiento del bono. Son, por lo tanto, un tipo de ahorro a plazo, que le permite al gobierno captar dinero y, de esa forma, financiar su déficit. El problema de “liquidez” surge del hecho de que al gobierno se le hace difícil vender esos bonos, y, por lo tanto, se le hace difícil captar el dinero que requiere para cubrir sus gastos deficitarios del día a día. El gobierno se ve limitado en su liquidez porque, a su vez, en los mercados financieros escasea esa liquidez, es decir, no hay suficiente dinero en la economía, lo que no solo dificulta que el gobierno capte ese dinero, sino que, obliga a pagar intereses más altos.

ChichicasteDigital: ¿Exactamente, que es lo que está pasando? ¿Como se explica esta crisis en términos simples?

Luis Paulino Vargas: Como ya indiqué, el déficit fiscal y la falta de liquidez son problemas relacionados pero no idénticos. El primero emergió en 2009 y luego, año con año a lo largo ya de 9 años, ha ido agravándose de forma progresiva. Hoy el déficit alcanza cifras en los alrededores de 1,8 a 1,9 millones de millones de colones (1,8 a 1,9 billones), o sea, cerca del 6% como porcentaje del valor total de la producción nacional en un año. Las causas son múltiples: la irresponsabilidad de sucesivos gobiernos, y destacadamente de la administración Arias (2006-2010); los defectos y limitaciones de nuestro sistema de impuestos (entre otras cosas, por su carácter poco equitativo y por las exenciones que concede a actividades muy dinámicas y privilegiadas como las zonas francas); el voluminoso fraude fiscal que sustrae montos sustanciales de impuestos que deberían pagarse (sobre todo por parte de sectores muy ricos) y no se pagan. Pero también incide muy fuertemente el hecho de que desde 2009 en adelante, y hasta la fecha, la economía costarricense tiene un desempeño muy gris, mucho menos dinámico de lo que era usual en los tiempos antes de 2009, y con gravísimos problemas del empleo. Eso limita, desde su raíz más fundamental, los ingresos que el gobierno pueda captar. El déficit del gobierno trae aparejado un crecimiento de la deuda puesto que, año tras año, se hace necesario emitir bonos para financiar los faltantes. Lamentablemente la deuda viene creciendo aceleradamente, cosa preocupante por el potencial de inestabilidad que ello genera.

El problema de la liquidez, o sea, la dificultad de conseguir el dinero que, en el día a día, cubra los faltantes que el gobierno enfrenta, se origina en determinadas decisiones del Banco Central de Costa Rica, las cuales han empujado hacia arriba las tasas de interés de forma abrupta. Ello frena el crédito que dan los bancos con lo que, a su vez, se frena la creación de dinero. La “liquidez” se “seca” y, por lo tanto, el financiamiento del déficit se vuelve más difícil. Tales son los problemas de liquidez que enfrenta el gobierno, los cuales han sido literalmente fabricados por el Banco Central.

ChichicasteDigital: Medios de información nacionales y algunas fracciones legislativas han aconsejado recortar varias de las obligaciones patronales que el Estado tiene con las y los trabajadores con el fin de paliar el déficit, incluso se habla de recortar, vender y privatizar varias de las instituciones estatales. ¿A su criterio son estas alternativas viables para solucionar esta crisis?

Luis Paulino Vargas: La política de recortes que alguna gente promueve es una perfecta tontería. En primer lugar, no es cierto que el sector público de Costa Rica sea grande. Sería fácil demostrar que es relativamente pequeño, especialmente si se le compara con el de países más ricos y que tienen un alto nivel de vida. Pero, además, la política de recortes tendría efectos negativos para la economía nacional, ya que de esa forma se estarán reduciendo, ya sea salarios de trabajadores y trabajadoras públicas, o compras de distinto tipo que las instituciones públicas realizan, todo lo cual genera flujos de compras –por lo tanto de demanda– dirigido a producción del sector privado. Ello estimula la actividad productiva y el empleo en este último, por lo que su recorte generaría a su vez recorte en la producción y, eventualmente, el empleo en el sector privado. Por esa vía se produciría un bajón en la economía y un deterioro adicional de la situación del empleo –la cual de por sí ya está muy deteriorada– lo que, a su vez, debilitará el flujo de ingresos que el gobierno recibe del sector privado y agravará, en vez de aliviar, el problema del déficit fiscal. Por otra parte, es seguramente cierto que hay mucho que mejorar en el sector público. Ciertamente deben corregirse situaciones de despilfarro y abuso, así como lograr mucha mayor eficiencia y calidad en los servicios, y una mucha más estricta rendición de cuentas ante la ciudadanía. Pero una cosa es mutilar y otra bien distinta es mejorar; no solo no son lo mismo sino que, de hecho, la mutilación lleva al deterioro, pero, además, genera conflicto social y político y complica mucho más poder encontrar salidas apropiadas, que no impliquen un costo social y humano excesivo.

ChichicasteDigital: ¿A su criterio que medidas deben adoptarse para solucionar este problema?

Luis Paulino Vargas: Dado el punto en el cual nos encontramos, me parece que el aspecto que debe enfatizarse es el de la aplicación de una vigorosa y decidida política de reactivación de la economía, que eleve sus índices de crecimiento a por lo menos el 6 o 7% al año y de una forma tal que genere muchos empleos. Ello es necesario para garantizar un incremento significativo de los ingresos del gobierno que permita reducir de una forma saludable y sostenible el déficit fiscal para, a su vez, frenar el crecimiento de la deuda pública. Solo de esa forma se podría  reducir el problema a magnitudes manejables, sin incurrir en altos costos sociales y humanos, y sin desatar una espiral de conflictividad social. Para ello deben bajar las tasas de interés, abaratar y facilitar el crédito, como también impulsar con máxima decisión la obra pública, entre otras medidas urgentes que deben aplicarse. Necesariamente deberá avanzarse también hacia una reforma de nuestro sistema tributario, el control del fraude fiscal y una reforma del Estado que mejore sustancialmente la eficiencia y calidad de su funcionamiento. Pero todo esto demanda de un amplio, participativo, transparente y equitativo diálogo nacional, como también de una gradualidad inteligente de las medidas que se apliquen, de forma que se priorice la dinamización de la economía y el empleo y luego se avance en los otros aspectos mencionados, con el claro y muy firme objetivo de lograr un reparto justo y equitativo de las cargas: que cada quien contribuya según sus posibilidades, y que quienes están en situación de mayor vulnerabilidad sean protegidos.

Fran Montero. Especial para ChichicasteDigital.
Fotos Facebook Luis Paulino Vargas