LA VERGONZOSA ACTUACIÓN HISTÓRICA DE LA OEA (1981 – 2017)

En el discurso en la Graduación de la Escuela Básica para Oficiales de Matanzas, el 18 de mayo de 1965, Fidel expresa:

(…) su propio ministerio de colonias, que es la OEA, esa organización dócil y sumisa, que no hace más que recibir órdenes de Washington; la han maltratado, de tal forma la han tratado con la punta del pie, que han puesto aquello, señores, en una situación insoportable, en una situación ridícula; porque encima de ser una organización que no hace más que obedecer órdenes de Washington, ni siquiera la consultan cuando van a desembarcar sus marinos”

1981. NICARAGUA:
Reagan arma a grupos paramilitares llamados “los contra” e inicia una guerra terrorista denominada “de baja intensidad” para destruir el gobierno sandinista. La OEA no se pronunció.

1981. PANAMÁ:
El general nacionalista Omar Torrijos muere en un extraño accidente aéreo. Desde entonces ha existido la sospecha de que la CIA tuvo que ver con el desastre, debido al nacionalismo patriótico de Torrijos y a las relaciones amistosas que su gobierno sostenía con Cuba.

1981. ECUADOR:
En un accidente aéreo muere el presidente Jaime Roldós. Sus hijos aseguran que se trató de un complot de CIA para descabezar la esperanza popular que significaba el Gobierno de Roldós.

1982. ARGENTINA:
En la “Guerra de las Malvinas”, y en abierta violación al Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR, 1947) EE.UU toma partido por el Reino Unido e impone sanciones económicas contra Argentina. La OEA también demora su reacción, adopta una tibia resolución que llama al cese del conflicto y sólo un mes más tarde, adopta una condena “al ataque armado consumado por el Reino Unido” a Argentina.

1982- HONDURAS:
Reagan logra convertir a Honduras en la principal “plaza de armas” de la “guerra sucia” desatada durante una década por los Estados Unidos contra la Revolución sandinista. La OEA no se pronunció.

1982- GUATEMALA:
La Casa Blanca respalda la genocida política de “tierra arrasada” emprendida por el nuevo dictador guatemalteco José Efraín Ríos Montt. La OEA no se pronunció.

1983. GRENADA:
Con mil 900 mil infantes de marina, EE.UU invade la Grenada, acusándola falsamente de construir una base militar cubana. Las tropas yanquis entran después que una conspiración había derrocado y asesinado al primer Ministro Maurice Bishop. Mueren 800 grenadinos. La OEA no se pronunció.

1986. NICARAGUA:
Se destapa el “escándalo Irán-contra”; o sea, la estrecha vinculación de altos funcionarios del gobierno de Ronald Reagan, con el tráfico de drogas y el contrabando de armas provenientes de Irán y dirigidas a desplegar la “guerra sucia” contra la Revolución sandinista. La OEA no se pronunció.

1987. HAITÍ:
Las Fuerzas Armadas de Haití y “escuadrones de la muerte”, ejecutan actos terroristas, entre ellos, la Masacre de Jean Rabel (más de mil campesinos asesinados) y el asesinato del líder del Movimiento Democrático para la Liberación de Haití, Louis-Eugène Athis. La OEA no se pronunció.

1989. PANAMÁ:
En la nochebuena de 1989, Estados Unidos invade Panamá para para “proteger sus intereses” bajo la excusa de arrestar a Manuel Noriega, a quien acusan de narcotráfico. Los barrios pobres donde se afinca la resistencia del pueblo, como El Chorrillo, son bombardeados. La OEA no condenó la invasión a Panamá.

1991. OEA:
En alianza con gobiernos del Hemisferio, la Asamblea General de la OEA, reunida en Chile, aprueba el llamado “Compromiso de Santiago de Chile con la Democracia y la Renovación del Sistema Interamericano”: pacto que, en los años sucesivos, institucionalizará las llamadas “intervenciones democráticas colectivas” emprendidas, con mayor o menor rectitud y consistencia, por la Secretaria General de la OEA en diversos países latinoamericanos y caribeños.

Las falacias de ese compromiso “panamericano” con la “democracia representativa” rápidamente se demuestra en Haití, donde los sectores más reaccionarios emprenden un sangriento golpe de Estado contra el recién electo Presidente Jean-Bertrand Aristide. Asume el gobierno el militar duvalierista Raúl Cedrás (1991-1994), quien de inmediato inicia una sangrienta represión contra el movimiento popular y, en particular, contra los partidarios de Aristide. La OEA no se pronunció.

Aunque la Casa Blanca “lamentó” el derrocamiento de un gobierno electo democráticamente, pronto comienza a entorpecer el regreso de Aristide; ello alienta a los golpistas a continuar sus crímenes y latrocinios. Con extrema displicencia la administración Bush deja en manos de la OEA la solución del “problema haitiano”.

1992. COLOMBIA, PERÚ Y BOLIVIA:
Como parte de la “Guerra contra las drogas”, la Casa Blanca, el Pentágono y otras agencias estadounidenses (como la CIA y la DEA) profundiza su intervención política, militar y de inteligencia en Colombia, Bolivia y Perú. La OEA no se pronunció.

1993. GUATEMALA:
Nueva “intervención democrática”. El Presidente Jorge Serrano Elías, respaldado por el del Ejército, anula la Constitución y disuelve el Congreso. La OEA no se pronunció.

1996. CUBA:
Clinton promulga la “Ley Helms-Burton”. Mediante esta, el EE.UU se obliga a impulsar nuevas acciones para el derrocamiento de la Revolución cubana. La OEA no se pronunció.

1999. PARAGUAY:
La Embajada de los EE.UU negocia la salida impune del general golpista Lino Oviedo y –mediante otra “intervención democrática”— consigue que asuma el gobierno, Luis González Macchi. La OEA no se pronunció.

2000. COLOMBIA:
Como parte de la “Guerra a las Drogas”, Estados Unidos lanza el Plan Colombia, un programa intervención militar a un país con el peor récord de derechos humanos en el hemisferio. Del financiamiento otorgado por Estados Unidos el 83 por ciento está destinado al gasto militar. EE.UU mantiene siete bases militares en Colombia.

2000. PERÚ:
La Casa Blanca y la OEA aceptan la promesa del presidente peruano Alberto Fujimori (1990-2000) de convocar a nuevas elecciones como “solución” al estallido popular que produjo el descarado fraude electoral que este había perpetrado.

El helicóptero que se llevó a De la Rua luego de firmar su renuncia en la casa de Gobierno

2001. CARTA DEMOCRÁTICA:
El 11 de septiembre de este año, el mismo día de los atentados terroristas en Estados Unidos, el Gobierno norteamericano – aprovechando la conmoción que causó este atentado en las naciones del hemisferio, y el hecho de que en Lima se realizaba una sesión especial de la Asamblea General de la OEA, logra la aprobación de la Carta Democrática Interamericana.

2011. ARGENTINA:
En diciembre estalla una grave crisis política,. En una semana se suceden en el poder varios gobiernos provisionales tras la caída abrupta del presidente Fernando de la Rúa. Los organismos financieros internacionales desempeñaron un nefasto papel. La OEA guarda silencio y se desentiende de los derechos económicos y sociales del pueblo argentino.

2002. VENEZUELA:
Estados Unidos apoya el fallido golpe de Estado contra el Presidente Hugo Chávez. A horas del golpe,

El 11 de Abril de 2002 la derecha venezolana, con la ayuda del poder mediático, creo una situación de tensión para enfrentar a pueblo contra pueblo, derivando en un golpe de Estado por 47 horas contra el comandante Hugo Chávez

EE.UU reconoce al dictador Pedro Carmona quien permanece menos de dos días en el poder. El Grupo de Río, reunido en Costa Rica, emite una vaga declaración donde condena “la alteración del orden constitucional” y lamenta “los hechos de violencia”.

En un informe a la Asamblea General el 18 de abril el Secretario General de la OEA, César Gaviria afirma: “Es conveniente señalar que el grupo de Río consideró la renuncia del Presidente Chávez como un hecho cumplido, así como también la destitución del vicepresidente y de su gabinete, por lo cual no se solicitó su restitución como parte de las acciones necesarias para defender el orden constitucional.” Es decir, según Gaviria, para el Grupo de Rio no había habido un golpe sino una renuncia.

Autojuramentación de Pedro Carmona Estanga

El informe Gaviria informa que Carmona Estanga llamó a la OEA a nombre del nuevo Gobierno y Gaviria le respondió que viajaría Caracas con las instrucciones que recibiese del Consejo Permanente. Es decir, Gaviria lo trató como si de un Gobienro legítimo se tratase.

A horas del golpe, la CIDH recibe solicitud de medidas cautelares para proteger la vida del Presidente y en la carta de respuesta, la Comisión avala al Gobierno de Facto al reconocer al Canciller golpista y llamar al Presidente “señor Chávez”.

Unión civico-militar logra rescatar al comandante Chávez

2002. VENEZUELA:
Estalla el paro petrolero organizado por la élite gerencial pro gringa de la industria petrolera que busca el derrocamiento de Chávez. La OEA, que coordinaba para ese momento una Mesa de Diálogo en el país, guarda silencio frente a la conspiración petrolera.

2004. HAITÍ:
Golpe de Estado contra el Presidente Jean Bertrand Aristide con apoyo de EE.UU y Francia en el que el Presidente es forzado a “renunciar”. Se le impone a Haití la presencia (Fuerza Multinacional Provisional. La OEA no se pronunció.

2005. ECUADOR:
El Congreso destituye al presidente Lucio Gutiérrez, quien a su vez había disuelto a la Corte Suprema de Justicia. La OEA no censuró ni sancionó a un gobierno u otro, y se abstuvo de intervenir en lo que se consideró un “asunto interno” de los ecuatorianos, a pesar de que ya regía la Carta Democrática.

2008. BOLIVIA:
La oligarquía inicia una campaña para la secesión de una parte del territorio del país. Los hechos derivan en actos violentos contra indígenas y ciudadanos. El Presidente Morales denuncia que está en marcha un plan para derrocarlo y denuncia a la Embajada norteamericana. La OEA no se pronunció.

2008. ECUADOR:
La OEA no condenó el ataque y la posterior incursión de fuerzas militares colombianas hacia el territorio ecuatoriano el 1 ro de marzo como parte de una maniobra contra un campamento de las FARC, en la provincia de Sucumbíos, Ecuador. Sólo diez después envía una Comisión de investigación a la frontera binacional y se rehúsa entregar información solicitada por el Gobierno ecuatoriano.

2008. BOLIVIA:
Septiembre. Un grupo campesinos es emboscado por sicarios armados en el departamento de Pando, Bolivia, reportándose 20 fallecidos y decenas de heridos. En primera instancia, la OEA no da su apoyo a la investigación internacional solicitada por el presidente Evo Morales y no emite condena alguna. Es UNASUR la que asume una actitud de denuncia del hecho, que pretendía desatar una crisis política y un golpe de Estado, y fue secundada por la ONU y su oficina del Alto Comisionado de Derechos Humanos.

2009.HONDURAS:
Golpe de Estado parlamentario y detención del Presidente Manuel Zelaya. Sólo ante la presión de los Gobiernos progresistas de la región, OEA condena el golpe y suspende al Gobierno de Honduras.

2010. ECUADOR:
Grupos de la Policía secuestran e intentan derrocar al Presidente Rafael Correa con la excusa de una protesta gremial. El Presidente Correa derrota la conspiración y denuncia el apoyo extranjero a la misma. La OEA no se pronunció.

2012 PARAGUAY:
Golpe de Estado parlamentario contra el Presidente Fernando Lugo. La La OEA no se pronunció.

2016 BRASIL:
Una conspiración entre diputados y senadores de Derecha, da un golpe de Estado parlamentario contra la presidenta Dilma Rouseff, manipulando la figura del “desafuero” (“impeachment” establecido en la Constitución. EE.UU apoya en silencio el zarpazo contra democracia brasileña. La OEA no se pronunció.

2013-2017. VENEZUELA:
Con la desaparición física del Comandante Hugo Chávez, la administración Obama pone en marcha un plan de largo aliento para acabar con la Revolución Bolivariana y derrocar el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro. El plan, de naturaleza multiforme, incluye agresiones políticas y diplomáticas, aislamiento internacional, guerra económica para negar los alimentos y medicinas a la población, bloqueo financiero, agresión paramilitar, así como la imposición de sanciones en organismos internacionales. La Embajada de EE.UU es el centro operador de la desestabilización con apoyo fundamental en Washington, Madrid y Bogotá como ejes de la alianza anti venezolana, contando con el Secretario General de la OEA como el principal operador internacional, apelando a la amenaza de aplicación de la Carta Democrática Interamericana.

Esta ha sido, al día de hoy la vergonzosa actuación del ministerio de colonias llamado Organización de los Estados Americanos. La digna salida de Venezuela seguro que marcará un hito en su historia.

 


VIDEO RELACIONADO: