UN SISTEMA DE CONVIVENCIA ESTRECHA CON EL ENTORNO: COMUNIDAD NGÄBE, LAS VEGAS

En una visita realizada el pasado 27 de junio a la comunidad de Las Vegas, del cantón puntarenese de Corredores, cerca de alto Comte, en la zona zur, surgió la oportunidad de entrevistar al señor Marcos Jiménez Montezuma, un indígena Ngäbe muy comprometido con el trabajo por el bienestar de su pueblo y de su familia, así como de la preservación de la cultura. El tema que se abarcó fue el de la relación entre el ser humano y su entorno, pues esta comunidad se encuentra rodeada por un frondoso bosque, en el cual se puede observar muchas especies como lapas, tucanes y monos entre otros. Esta comunidad no cuenta con servicio de electricidad, y el sistema de tuberías para agua potable está apenas en construcción; su sistema de vida en muchos aspectos se ha conservado, pero factores como el sistema educativo, la extracción de recursos por parte de algunas empresas, el desarrollo de prácticas como la ganadería extensiva muy cerca de su territorio, así como personas que ingresan a su territorio y con mucha ignorancia cortan sus recursos han impactado fuertemente en su cultura y sistema de vida. Esta es la entrevista que el nos dió.

Marcos Jimenez Montezuma

¿Cómo era la convivencia entre el ser humano y su entorno en el pasado?

“Antes había una convivencia mutua, donde la naturaleza proveía de alimento, fibra, medicina y conocimiento a cambio del cuido, de la preservación, de estar vigilantes a que otras personas ajenas al territorio no lo dañaran.
Entonces se hacía uso de los recursos del bosque de manera equilibrada, donde se dependía del bosque y el bosque dependía de la población.”
 

Actualmente, ¿qué le ofrece el bosque que los rodea?

“Medicina, fibra, alimento, pero de forma muy limitada, en especial el alimento. Las tierras donde estamos en este momento habían sido tomadas por no indígenas, y ellos habían cortado todo, lo que vemos ahora es porque se plantó después que lo recuperamos. Pero nuestro territorio no es donde pasa esa frontera (la frontera con Panamá), nuestro territorio es más allá, pero los gobiernos se pusieron de acuerdo, y el lado panameño al no ser declarado territorio indígena fue todo deforestado entonces esto limitó mucho los recursos.
El lado panameño que alguna vez fue bosque

 

También hubo concesiones para extracción de  madera a ciertas empresas lo que ha generado ese impacto negativo y la limitación que hay de recursos.
 
Actualmente todos los territorios son de uso colectivo, donde todos velamos por el cuido del territorio, donde se hacen conjuntamente  decisiones sobre los recursos, sin embargo el gobierno ha querido modificar ese sistema, donde proponen dar título de propiedad a las personas, exponiendo así a las personas y los recursos en un estado de vulnerabilidad. Por ejemplo: al tener la persona un título de propiedad, puede la persona acceder a un préstamo hipotecando la propiedad, exponiéndose a que lo pueda perder.
 
Además la persona podría tomar la decisión de aceptar algún tipo de intercambio para investigar o explotar algunos recursos.”
 

¿Qué cree usted que pasará con el entorno si todo sigue igual?

“Si todo sigue igual se perderá en primer lugar la cultura, expresiones como el baile tradicional, el idioma, la alimentación, el conocimiento de la medicina, el conocimiento de la artesanía. También habrá una desaparición de la visión y el conciencia de la importancia de los recursos naturales, y como consecuencia la desaparición de la cobertura boscosa, los ríos estarán sin peces, sin  camarones y contaminados, todo esto producto de adoptar otros sistemas de vida, lo que traerá también una generación consumista y expuesta a desaparecer.
 
Eso es lo que pasaría, porque llegarán a haber personas indígenas, de sangre indígena, pero con una visión cambiada, su personalidad cambiada.”

¿Qué debe cambiar?

“Lo que debe cambiar internamente es la actitud de las personas, de valorar las raíces, de conservar y rescatar el conocimiento y ponerlo en práctica, rescatar el conocimiento ancestral.
Respetar y motivar a otros a seguir preservando el sistema de vida de los Ngäbe.
Pero lo que debe cambiar también, pienso que es la actitud de los gobiernos, deberían respetar los convenios internacionales.
Porque si no hacemos un cambió, en términos generales desaparecerá una cultura, los potenciales naturales, la paz de un territorio, la salud de un territorio, y como consecuencia tendríamos la verdadera pobreza extrema.
La propuesta sería que el gobierno sea consiente de apoyar la iniciativa del territorio, implementar alternativas que generen sustento para las familias del territorio, de manera sostenible y crear espacios necesarios para la toma de decisiones.

Además el sistema educativo consideramos que impone, no se han creado aún los espacios suficientes de prácticas del idioma y todas las expresiones culturales Ngäbe, se requiere de una adecuación, por ejemplo: la traducción de textos, ampliar las lecciones de idioma y cultura, pues actualmente reciben solo una lección semanal.

Y falta respeto por la cosmovisión Ngäbe, mucha gente nos dice que el sistema es así y que nos tenemos que adaptar, pero si nos adaptamos nos estamos adaptando a un estilo de vida diferente, adoptando una visión diferente, o sea , de otra cultura, una visión consumista y capitalista, y nosotros tenemos derecho a conservar nuestra identidad y el derecho a que se nos respete nuestra visión. 
Los enfoques que se hagan a la población indígena deben ser objetivos, con fines de colaborar en el mejoramiento del buen vivir, porque viene gente haciendo entrevistas para descubrir cuáles son nuestras debilidades y luego lo utilizan como materia prima para desarrollar sus propios proyectos; y luego se crean muchas organizaciones para apoyar a la población indígena, sin embargo tienen sus oficinas e ingresos, pero en la comunidad no se genera ninguna ayuda.
 

¿Usted piensa aquí hay pobreza?

“No, poseemos una gran riqueza, el entorno proporciona los potenciales naturales para desarrollar actividades de sustento, pero para complementar, algunas veces si se necesita apoyo externo.”
 

 Jahel Quirós Soto,  Chichicaste Digital